lunes, 4 de agosto de 2008

Tumaini



Tumaini(en Swahili) significa Esperanza. Tumaini es el orfanatorio donde estoy trabajando y es, verdaderamente, un lugar maravilloso. Los huerfanos que llegan ahi son bebes (desde recien nacidos a 5 anos)que estan infectados con SIDA. Hay 24 ninos viviendo en Tumaini ahora, algunos mayores a los 5 anos ya que llegaron de bebes y han crecido ahi. Es dificil calcular las edades de los ninos, unos son chiquititos y casi no hablan por lo que normalmente se asumiria que tienen 2 anos, en realidad pueden tener 5 o 6 (no se sabe su edad exacta ya que los adoptaron por abandono y los doctores les dan una edad aproximada a juzgar por sus dientecitos). Hay otros ninos que son demasiado fuertes, altos y tan llenos de energia que parecen de 5 anos y en realidad no pasan de los 3 y medio.

Todos son impresionantemente amables, juguetones y muy muy carinosos. Hay ninas mas timidas que otras y otros bebes que necesitan y exigen mas atencion pero en general todos son adorables.

Estan aprendiendo ingles y es chistosisimo escuchar Kenyanos cantar "I love you, you love me..." de Barney. Ridiculo dinosaurio morado mas famoso que U2, esta en todos lados.

Es un poco perturbante la forma en la que se encarinan tan rapido y la cantidad de amor que piden. Es mas dificil lidiar con su enfermedad y tener la conciencia de que ellos, naturalmente, no estan conscientes de la misma, son ninos inocentes y normales, descubirendo el mundo poco a poco y admirandose de las cosas que les suceden y todo aquello que van observando y analizando con grandisima curiosidad.

Los mayores (uno que otro de 8 anos) actuan como hermanos mayores, cuidando a los chiquitos y dandoles ejemplo de todo de la misma forma en la que los pequenos los admiran. Aparte de tomar clases, se la pasan jugando todo el dia, cantan mucho, bailan y comen como nunca habia visto ninos chicos comer. Se comen platos de tamano adulto, repletos de comida (arroz, a veces chapati, guisado de verduras, pasta, pollo) sin quejarse ni tantito y no se paran hasta que les den su fruta de postre.

Sus miradas son hermosas y tan transparentes que vuelven imposible dejar de enamorarse a la primera. Tienen un magnetismo y una magia maravillosa y unica, sus sonrisas tan grandes y la forma en la que te saludan gritando "Jambo!" con tanto gusto provoca un sentimiento raro, hermoso y que te deja con la piel chinita.

Estoy muy contenta por estar aqui aprendiendo de ellos y poder compartir parte de sus vidas, me encantaria seguir describiendo todo lo que estoy viviendo pero se me acabo mi tiempo de cafe internet.

Kwa heri!

P.S. Este teclado no tiene acentos, me esta volviendo loca.

jueves, 17 de julio de 2008

Si odiara, odiaría a los gringos. Definitivamente.

Y hoy, creo que si los odio.

Estoy pensando seriamente en no acercarme a ellos los Jueves. Eso significa enclaustrarme por el resto de mis Jueves en mi pequeño departamento, ir a clases a pata y no convivir con compañeros cercanos a la cultura gringa (no digo norteamericana porque los pobres Canadienses no tienen la culpa). Escuchar de lejos a mi maestro gringo en turno sin participar.

Y eso de los Jueves no me lo invento sin justificación. El Jueves pasado estuve 45 min en cola para el concierto de Julieta Venegas y al llegar al principio de la fila me piden mi ID, mi fucking ID!!! Para un concierto!!! Que amables pero ME QUEDA CLARO que no me veo menor a 18 años (la edad mínima para el concierto) pero no, no pueden usar algo de criterio o confiar en la realidad aparente, no traigo ID, no entro, porque ESAS SON LAS REGLAS.

Hoy salí al computer Lab de BU a imprimir mi boleto de avión a Kenya ya que lo necesito para la Visa y mañana voy al consulado de Kenya en NY a solicitarla. Con el tiempo encima decidí ir a imprimir mis vuelos, correr a la Post Office de Kenmore por mis self addressed priority envelopes, atravesar la calle a Hunt´s Photo a sacar mis fotos tamaño pasaporte y de ahí irme al cuarto oscuro para ampliar una que otra foto de las que me latieron al analizar mis negativos.

Se me hizo tarde y cuando llegué a la Post Office ya estaba cerrada, damn, pero la del Prudential cierra mas tarde.

Del otro lado estaba Hunt´s así que no tarde en correr por mis passport sized photos. Cuando llegué le pedí dos de esas al dependiente, dicho retrasado mental me contestó:

"We only do passport photos for American passports"

Le contesté que daba igual, necesito dos.

"Do you need them for an american passport"?

No.

"So"?

I need them for a Visa to go to Kenya

"You should ask them the specified requierements"

Con toda la paciencia le quise explicar que no hay mas requisitos que solo necesito 2 PINCHES FOTOS TAMAÑO PASAPORTE y ya.

"We don´t do foreign passports"

Le vuelvo a explicar que no hay requisitos, lo único que necesito es salir con la frente y orejas descubiertas, le enseño el mentado papel de requisitos de la embajada de Kenya en inglés donde solo dice: Two passport size pictures (full face showing both ears)

Y me contesta el pendejo "You should still double check with them"

Le digo con la poca paciencia que me queda que fuera de USA los demás países no la arman tanto de pedo y la dimensión ni el diámetro ó inclinación de la cabeza no es tan importante en las fotos.

Le pongo como ejemplo México, de donde vengo, China y Praga donde necesitas visa y donde no me han exigido mas requerimentos que una foto tamaño pasaporte.

Este redneck que no ha salido de New England me contesta "That is soooo strange" "In Canada, Australia and England, they have specific requirements for the Visa"

Yo ya no podía mas del coraje y desesperación, he ido mas de un par de veces tanto a Canadá como Inglaterra y NUNCA me han solicitado una pinchurrienta Visa, como él no ha ido no lo sabe pero igual me da coraje que SE ATREVE A OPINAR.

Al final del día que mas le dá si uso las mentadas fotos para limpiarme cuando cago, para enmarcarlas y regalarlas a mi familia ó para pintarles bigotes y cuernos. Carajo, me cagan los pinches gringos sin criterio y, aunque carecen del mismo, se atreven a cuestionar...

Patético, ridículo y perturbante.

Me fuí con un coraje.... Y después de que éste pendejo me hizo perder mas de 30 min de mi valioso tiempo tuve q treparme al tren y despues correr a la Post Office de Prudential que justo acababa de cerrar, correr a Ritz Camera que estaba cerrando (porque eran 6:58 en éste mentado pueblo que todo cierra temprano) y buscar por las calles de Boylston algún lugar que hiciera passport photos.

Gracias a Dios existe Walgreens que está abierto las 24 horas y te hacen fotos sin preguntarte para que chingados las quieres.

By the way salgo horrépida en mi foto, no puedo negar mi pésimo humor.

Me subo a un taxi ya q es muy tarde como para irme en T a imprimir mis fotos y le doy la dirección de la escuela al taxista "320 Fenway, please".

Despues de 5 min el inepto me dice que no sabe bien donde es, le explico que es casi a lado del Museum of Fine Arts. Se tarda otro rato dando vueltas y me dice que sigue sin dar con el lugar. Le vuelvo a repetir que ya mejor se vaya al Museo y me contesta "You said 230 Fenway".

Respiro hondo y prifundo y le repito por cuarta vez "Just go to the Museum" y me discute el animal "You said 230 Fenway".

Ya no puedo más con éste imbécil que despues de CINCO VECES!!!! no entiende que mejor me deje frente al PUTO MUSEO. Así que le dije que ya mejor me bajo, pago 9 dlls para que me dejen a 4 cuadras de la escuela porque a la mente cuadrada del señor no le cabe que mejor cambiamos de destino para que no se le complique ya que, siendo taxista en una mini ciudad, no la conoce.

LLego a la escuela y hoy le toca a la flaca cagante bitch del stock room. Le pido mi print kit y como siempre me lo dá de mala gana. Regreso porque me falta un filtro 2 en el kit que me dió y, primero se enoja como si fuera mi culpa, despues me dá un filtro que no es 2 sino 1 1/2! Regreso y le digo con toda amabilidad que ya me dió primero un 2 1/2, despues un 1 1/2 y necesito un fregado filtro 2!!!! Es demasiado pedir??? Está tan cabrón que me den mi kit como Dios manda y pueda usar mi filtro 2 que necesito???

Se dá cuenta de su error y se atreve a enojarse!!! A regañadientas me dá el 2 como si yo tuviera la culpa de que ella es una flaca espantosa y mugrosa que no se pasa un cepillo ni por accidente! Aparte debo aguantar su pésimo humor por odiar su trabajo, como si fuera mi problema.

Regreso a mi lugar de relajación, al cuarto oscuro, con mi ipod sintonizando música calmante, trabajando una foto que me encanta y disfrutando mis 45 minutos ya que gracias a los estúpidos gringos estaré imprimiendo 45 min en lugar de las 3 horas que tenía programadas.

Mi foto salió rápido y de pronto me tranquilicé. Casi me dá algo cuando, al querer secar mi foto donde secamos los negativos (por aquello de la prisa) mi compañerita Mounett me recriminó que ahí no se secan las fotos porque dice secado de negativos.

No me enojé, la verdad la compadecí, pobrecita, no puede pensar mas allá de las instrucciones de nada. Por eso sus encuadres son tan aburridos y su técnica tan infantil. Así la educaron. El libro dice que no hay que tomar fotos en estas condiciones ó alternando ó bla bla bla.

De regreso a mi casa no se atravezó ningún gringo porque, en serio, no hubiera respondido de forma civilizada.

Ya eran mas de las 11 así que ni intentar cenar en algún lugar para que me digan que las reglas de Massachussets y ....

Mejor ceno en mi casa y extermino a todos los gringos del planeta en mis sueños...

Tempting, very tempting...

sábado, 12 de julio de 2008

quiero ser Isabella Stewart Gardner

La semana pasada, en uno de mis breaks de mi clase de óleo sobe tela, decidí conocer el Isabella Stewart Gardner Museum ya que está a escasa media cuadra del Museo de Fine Arts donde tomo clases.

Y caminé tantito, a ver que veía.

Y ahora soy fan.

No por los Botticellis ni por Rubens ni Rembrandt ni Van Dyck y mucho menos mi ídolo Matisse.

Ésta maravillosa mujer desafió a las cacatúas bostonianas de la época, desbancándolas sin piedad y casándose con el "soltero codiciado" en su momento. Sin ser hermosa pero atractiva y encarnando la inteligencia, la elegancia y la visión que ninguna mujer de Boston poseía.

Después de ser la millonaria neoyorkina apestada por las niñas bien de Boston decidió convertirse en coleccionista y estudiosa de arte, viajo durante meses a Italia para observar y aprender acerca del arte, su técnica, el claroscuro y los planos de la estética.

Ésta maravillosa mujer se consagró a la tarea de implantar un legado en la sociedad Bostoniana y decidió construir un "palacio italiano" en el vasto e inhabitado territorio rural de Fenway. Visionaria, ahora "Fenway Court" como ella bautizó al palacio-museo que habitó hasta su muerte, es parte del corazón de Boston.

Al recorrer éste museo es imposible dejar de notar la gran afición de doña Isabella por el arte religioso y su profunda devoción católica. Algunos de los cuartos son casi góticos y tiene una vasta colección de muebles antiguos, rococosos y barrocos.

Un rasgo interesante es que gran parte del museo es bastante oscuro lo cual impide admirar nítidamente algunos de los cuadros ahí expuestos; ella dejó instrucciones claras de que nada debía de ser cambiado ó movido del lugar en que ella lo dejó, al morir. No sé si esto de la oscuridad fue un error ó causalidad de que no estaba pensando en la iluminación de algunos lugares al momento de morirse como para mandar abrir las cortinas, ó esto refleja su propia oscuridad.

Todos tenemos un lado oscuro (desgraciadamente? O gracias a Dios?) así que Lady Stewart Gardner no fue la excepción, después de tanto fervor a la religión deberá tener algo por ahí…

Al caminar por los pasillos es posible vislumbrar correspondencia entre ella y sus amigos, algunos de ellos actores, pintores, intelectuales y músicos.

Al final del recorrido se encuentra un hermoso cuadro, una retrato de Isabella, pintado por su gran amigo John Singer Sargent.


Dicha pintura fue brutalmente criticada al momento de exhibirse. Quizá por el escote de la señora, por el énfasis visual hacia sus caderas ó por las ganas de criticar. Se consideró una pintura deplorable y Mr Lowell Gardner le prohibió a Isabella que la enseñara. No fue sino hasta la muerte del señor que Lady Stewart Gardner, quien amaba su retrato, volvió a exponer la pintura que ahora sigue erguida en el tercer piso de su pequeño palacio.

A mi poco crítico y humilde juicio, la pintura no tiene defectos dignos de considerarse deplorables. Me parece armónica y bien lograda, pero bueno, yo no puedo ni pintar un cuerpo que no parezca un pedazo de algo…

Me fascinó conocer partes de alguien, no tenía idea de lo que vería pero, aunque personalmente soy la menos aficionada al arte barroco, gótico, rococó ó religioso (aunque lo respeto diligentemente) me sentí impregnada de la energía revolucionaria de ésta mujer.

Es maravilloso leer y conocer acerca de mujeres poderosas que no solo han influido en su sociedad sino que han hecho una diferencia y mejor aún, han dejado un legado. Gente valerosa que ha desafiado las envidias, las críticas y las falsas interpretaciones siendo fieles a una causa: la de trascender. Algo, el mundo, su sociedad, su cultura, su historia, su arte, su conservación. Nunca dejaré de admirarme al escuchar la vida de tantas mujeres interesantes que han puesto su granito para cambiar al mundo, me muero de la emoción y me ilusiono cual quinceañera.

Quiero ser Isabella Stewart Gardner. Ya tengo los amigos artistas, solo me falta el esposo archi rico y el papá millonario. Damn! Me falta un chingo…

martes, 8 de julio de 2008

coney island


Hoy fuí a Coney Island. Salí caminando con ganas de hacer fotos interesantes y supuse que conocer y registrar Coney Island podría ser buena opción. Tomé el metro y transbordé a la línea D anaranjada hacia Stilwell Av. Me tardé como 45 minutos y al bajar no pude dejar de percibir el punzante calor, una temperatura bastante mas alta que la de Manhattan ó Brooklyn Heights.

Saliendo de la estación y caminando de frente hacia la playa ví "Nathan´s" el famosísimo y pionero puesto de hot dogs porque, cabe mencionar, los hot dogs se volvieron mundialmente famosos por los que empezaron a vender unos alemanes en Coney Island hace unos 100 años.

Continué caminando a través de los múltiples localitos de camino a la playa y me llamó demasiado la atención que, tanto de camino a la playa como frente a ella, no dejé de ver letreros con la palabra "fried" en ellos. Fried Shrimp, french fries, fried chicken, fried fish, fried onion rings. Me pareció un poco asqueroso pero lo relacioné con la incomodidad que me provocaba el calor.

Despues de lo "fried" siguen puros dogs: hot dog, chili dog, corn dog, double dog, cheese dog, hot dog nuggets, pretzel dogs, sauerkraut and onion dog...

Y con eso de que todos son 100% beef, no hubo forma de que probara alguno aunque, francamente, no se me antojaron ni tantito.

De pronto ví la playa, ésta playa no requería de pago para entrar y estaba atestada de personas, sombrillas, toallas, cervezas y comida rápida; con el parque de atracciones por no decir feria, de fondo. Así que llegué a la feria de texcoco junto a caleta, solo que aquí no había palenque.

El mar, posiblemente frío por estar en el Océano Atlántico del norte, estaba sorprendentemente lleno de gente, vestida ó en traje de baño. Me dispuse a medir la luz y empezar a disparar unas cuantas fotos mientras escuchaba un rap bastante alto que no identifiqué, proveniente de una grabadora grande vigilada por un hombre negro, bastante pasadito de peso y con lentes de sol dignos de cualquier tepiteño.

Al avanzar sobre la arena noté que había basura a lo largo de toda la playa, decorando cada espacio brutalmente ocupado por la sombrilla respectiva que formaba parte del poco armónico amontonamiento.

No hubo forma alguna de que me trajera aunque sea una conchita de regreso, mis intentos fallidos (una corcholata, un pedacito de vidrio, algo de carton...) me empezaron a desesperar.

Lo mas interesante fué la diversidad de personas, muchas de ellas latinas, muchos negros, muchos gringos white trash y no ví nada de asiáticos (ni árabes, ni hindúes ni chinito-ojo-rasgado) y como siempre, uno que otro turista despistado e itinerantes neoyorkinos lindos espolvoreados entre la multitud.

Tras disparar la última foto de mi primer rollo decidí dirigirme hacía el "amusement park" y aceleré mi paso arenoso mientras algún reggaeton me despedía.


Pasé por los puestos y aparadores de todo tipo de comida alta en ácidos grasos insaturados y me sorprendí al encontrar un juego llamado "Shoot the freak", ¡¡¡Shoot the freak!!! Consiste en dispararle con un tipo de escopeta con balas de pintura a un "live human being", me pareció perturbante y ridículo.

Porfin entré a "Astroland" con ganas de subirme a la rueda de la fortuna solo que doña Ferris Wheel no estaba ahí sino en el parque de a lado. De cualquier forma compré 10 dlls de tickets y cargue mi camara con otro rollo. Tomé unas cuantas fotos y estuve observando la devoción con la que una señora seguía a su hijita a través de todos los juegos festejándole cada vez que se subía a uno.

Al terminar el segundo rollo me dieron ganas de subirme a algun juego; había comprado los boletos y no había que desperdiciar. Al llegar a la Canoa Krakatoa, después de hacer cola, el encargado del juego me informó de manera totalmente descortés y con sórdido tono que no podía subirme ya que mi boleto era de "Kiddie Park" y esos juegos son para adultos. Qué raro Fernandita, comprando los boletos en la taquilla equivocada...

Como voy totalmente en desacuerdo con tirar el dinero a la basura no me quedó otra que usar mis boletos, aunque fuera en los juegos de niños (donde pueden subirse sus papás). Supuse que es lo mas honesto que alguien puede hacer con sus boletos equivocados así que me trepé a "Tilt-o-whirl", unas canastas de metal que giran sobre su propio eje mientras la superficie sobre la que giran va girando también, muy rápidamente, es una superficie desnivelada en forma de óvalo que gira y de la cual todas las canastas dependen.

Escogí la canasta 7, por ser mi número favorito y cabalístico, mientras unas niñas en la edad de la pubertad corrían y arrastraban a la pobre hermanita como de 7 años que no podía cambiar su cara de temor y preocupación.

El juego empezó y poco a poco fué aumentando la intensidad de las vueltas mientras la velocidad subía y subía, me empecé a marear demasiado y sentir esa adrenalina que provocan los juegos de feria que aunque molesta un poco, agrada tantito y vuelve la sensación medio adictiva. No podía creer que me estuviera asustando tanto y mareando mas y me empecé a acordar de mis viajes veraniegos de chiquita con mi familia.

De pronto, cuando mas mareada, exaltada y emocionada estaba, el juego terminó. Así que me quedé en mi canastita y le di al hombre de los tickets otro boletito.

Ésta vez lo disfruté mas al principio, cada vez quería que fuera mas rápido y el ignorárlo me provocaba un misterio embriagante. Por desgracia, acabo volviendose predecible cuando subiría y cuando bajaría la intensidad y, como todo lo predecible, perdió su encanto.

Me bajé caminando como niño mareado después de que le dan volantín, caminando chueco y con unas nauseas impresionantes. Porque carajos disfrutamos pagar por marearnos y luego tener ganas de guacarear? No lo entiendo pero si, me encanta.

Después de ese juego me subí a al carrusel, ahí no hubo mareos puesto que el carrusel iba lento con una música linda y los caballitos subian y bajaban lentamente. Mi último boleto lo usé en unas tazas más rápidas que el Tilt o whirl, preguntándome otra vez porque decidí estar ahí mientras me ganaba el mareo extasiante y me moría de la risa.

lunes, 23 de junio de 2008

And nothing else matters...


Estoy en el tren, recorriendo New England, llueve y la ventana está algo empañada, afuera sólo veo campo, agua, de pronto ríos y casitas preciosas pero aisladas una de la otra muy a lo lejos, el paisaje es precioso y de pronto siento que estoy recorriendo alguna parte de Europa en tren, ahora solo es mar, los colores solo son grises azulados y aunque el día esta bastante triste me fascina, tiene una nostalgia que si pudiera inyectarla a alguna de mis venas para incorporarla a mi sangre, lo haría.

Es uno de esos paisajes boscosos, lluviosos, tormentosos y oscuros pero con una calma tan penetrante que llegan a ser totalmente satisfactorios a la vista y con un riesgo de adicción.

Cada vez llueve más fuerte y mi ventana parece atacada brutalmente por chorros inclementes y continuos que dentro de su necedad aparecen cada vez más y más hermosos. Así que ahora veo un countryside triste y maravilloso de fondo y desenfocado por mi primer plano de ventana empañada con agua corriente y constante decorada con maravillosas gotitas que van bailando armónicamente a través del vidrio.

Pure bliss.

Escuchaba Post Modern Girls de los Strokes con Regina Spektor pero ahora el shuffle me llevo ridículamente a “You talk too much” de los Strokes acabando con la perfección de mi momento, hay canciones que aunque gusten tanto en un momento, pueden no solo disgustar pero hasta causar una incomodidad violenta en otro momento; mejor cambio a mi soothing Gnossienes No 5 de Satie.

Hay música que me hace tan feliz que quiero llorar cada vez que la escucho, aunque lo haga una y otra vez intensa y repetitivamente durante largos periodos de tiempo… y sigue siendo tan perfecta que cada vez me siento tan overwhelmed que siento que se me va el aire aunque no puedo dejar de tener una sensación distinta pero emotiva de felicidad, alegría, nostalgia, tristeza ó simple perfección cada vez que la escucho. Y nunca me cansa, cada vez me vuelve más adicta en un tipo de adicción que no me causa culpa sino orgullo, que me humaniza una y otra vez, recurso estúpido y mundano que no deja de sorprenderme y recordarme mi pequeñez y la grandeza de mi propia pequeñez.

Paso por debajo de un puente ahora, hermoso, tenebroso e indiscutible y orgullosamente gris, con construcciones aledañas y en observancia de las mejoras y actualizaciones que le hacen a su vecina, “una” puente que sobrepasa una larga cirugía plástica pero continúa erguida y funcional.

Y de pronto “Nothing else matters” de Metallica (con la orquesta sinfónica), hay música que llega en el momento mas indicado a elogiarte. Entonces me acuerdo que momentos como este, donde todo en mi entorno y a mi alrededor es tan perfecto, no hay nada mas importante en el mundo, el tiempo, el espacio y las dimensiones parecen estar juntas cotorreando en un cafecito y de pronto sin distinguir qué es que, todo se mezcla y todo cobra sentido, las dudas dejan de ser dudas, tu propia existencia se confirma y el no entender absolutamente nada acerca de esto, de la vida, del mundo y la existencia, se vuelve un hermoso ejercicio de impermanencia que hace que todo valga absolutamente todo en la vida…

And nothing else matters…

Creer, confiar y sentir son dogmas casi absolutos y el resto yace en la tranquilidad de la impermanencia y la incertidumbre.

And nothing else matters…

Lo único que aterra es no poder aferrarnos a éste preciso momento ya que nos ha pertenecido y ha sido apropiado… pero ya pasó.

And nothing else matters…

sábado, 21 de junio de 2008

Solazar


Solazar.
(Del lat. *solaciāre, de solacĭum).
1. tr. Dar solaz. U. m. c. prnl.

(Del prov. solatz).
1. m. Consuelo, placer, esparcimiento, alivio de los trabajos.
a ~.
1. loc. adv. Con gusto y placer.

De conformidad con el diccionario de la Real Academia Española, solazar (en Infinitivo) sirve para explicar ó describir la actividad de ejercitar el placer, el esparcimiento y el olvido de los trabajos.

Así que estoy solazando. NYC es un maravilloso lugar para observar, la gente (aunque violenta) siempre está a la deriva de ser retratada ó descrita lo cual hace éste lugar mas mágico.




Ahorita estoy en Brooklyn Heights en Siggy´s good food, disfrutando un Gazpacho y esperando mi Organic Veggie Eggplant and Tofu Lasagna acompañada de un Merlot Sudafricano (Western Cape) de la casa vitivinícola Stellar Organic, cosecha 2003. Aunque es un vino joven presenta olores maravillosos a frutos rojos, algo de pasto y muy ligero olor amaderado. Su acidez, a mi gusto está bien equilibrada y es de taninos suaves y un poquitín complejos, de densidad de media a alta.

Life could not be more perfect.

En este lugarcito maravilloso de Henry St entre Orange St y Pinneaple St solo sirven comida bastante fresca con una estricta ética orgánica por lo que los empleados aquí son distinguidamente gentiles con caras suaves y gestos honestos.

Mi hermana viene en camino y aprovecho éste momento para escuchar la conversación de un trío de cacatúas neoyorkinas cincuenteras (Manhattan Upper East siders I asume) con su acento new yorkish y actitud ego meets prejuicio meets no-tengo-un-pedo-en-la-vida. Me soprende que hayan venido a Brooklyn Heights primero, y que decidan sentarse en una mesita terrazera alegre en Siggy´s pero bueno, talvez tienen un pariente apestado al que vienen a visitar y querían comer sano para no engordar ó algo.


Me estan estresando al pobre mesero ojiverde pelirrojo barbón de dientes derechitos que no sabe como explicarles que la mesa estaba reservada y que sólo podían sentarse ahí durante 15 minutos... pero ya llevan veinte y una de ellas acaba de ordenar mas vino espumoso...


En fin, es interesante darse cuenta de que, por lo menos, su plática es interesante y enfocada al arte y su valuación, o al menos a su adquisición atendiendo a Sotheby´s.



La mesa del fondo se llenó de unos gays encantadores, mamoncitos por definición y bastante guapos, tomando cerveza orgánica (los puedo amar mil veces) y siendo tan criticones con la gente que pasa, que tengo ganas de unirme a su plática.



Y, de pronto, aparece mi linda hermanita, con su precioso, muy largo y ondulado pelo café oscuro, con su hermosa tez aperlada y bronceada y una sonrisa que merece terminar con este relato así como cualquier cosa que pudiera estar haciendo en éste momento. She is just sooo worth the moment!

sábado, 14 de junio de 2008

playa gringa

Hoy fuí a Crane Beach, playa pública en Ipswich, Massachusets, como a una hora en coche de Boston y muy al estilo New England. A pesar del calor infernal de Boston, el sol en la playa fue soprendentemente condescendiente conmigo y hubo viento de cortesía durante toda mi estadía. Nunca me sentí ni sofocada, ni pegajosa y muchísimo menos hastiada por el sol, sino todo lo contrario...life is good.

Las playas gringas son como los gringos, bastante simples, con sus reglas, su bandera, predecibles y hasta medio aburridas pero muy civilizadas. La gente se portó especialmente cordial conmigo a lo que he llegado a la conclusión de que los gringos no solo son mucho mas tolerantes y tolerables en el verano sino que (a comparación de su actitud en el invierno) pueden ser hasta adorables.

Recibí dos comentarios esporádicos de individuos totalmente desconocidos que sonaron algo así como "nice dress" refiriéndose a mi colorido vestido-pareo de Frida Kahlo que tanto tanto tanto me encanta a pesar de haber sido exhaustivamente criticado en México al grado de estar al borde del homicidio por parte de Camille Proal en Acapulco en Junio de 2006.

Es uno de esos trapos que me pone de buen humor, es tan especial para mí que al comprarlo le compre uno a mi tía Nora (mi waaay cool tía favorita escritora y doctora en literatura). Así que con "Frida" puesto, exposímetro colgado en el cuello y Hassel en mano me dediqué a buscar cosas especiales y total y absurdamente ordinarias para fotografiar. A pesar de que el sol no dejo de respetarme con un temor hasta reverencial y el viento siguió consintiéndome durante todo mi paseo fotográfico, había una luz primorosa, perfecta para el ISO 100 de mi rollito formato medio de 12 exposiciones.
LLevé cuentos de Cortázar para leer pero no leí un solo párrafo, mi agenda apretada de comer american potato chips (Cape Cod) con Miguelito (importado, y 100% original y mexicano, nuevo de paquete) mientras tomaba coca light motivó que mi tarde transcurriera chismeando acerca de las relaciones, aspiraciones profesionales, diferencias culturales y los hombres. Ahh, les hommes. Siempre serán el frijol en el arroz de las divertidísimas e interminables pláticas femeninas.
Después de deliberar acerca de las decisiones sentimentales a tomar por mi amiga P., el feedback de la película Sex and the City (fenómeno social femenino del que definitivamente escribiré en alguna otra ocasión) me quedé pensando si en el fondo queremos un "Coin operated boy" aludido por las Dresden Dolls en su canción que lleva ese mismo nombre... mmm...
Y de pronto se metió el sol, a empacar las chivas, arrear el ganado, recoger la cosecha y cargar todo de regreso. Lo único no perfecto fué que olvidé recoger conchitas como diligentemente lo hago cada vez que voy a la playa, sólo recogí dos así que por ahora solo hay 2 wishing shells en mi departamento lo que las vuelve mas especiales todavía... habrá que escoger con cautela quienes serán los afortunados que podrán llevarse una y pedir su deseo respectivo.
What a lovely day at the beach!





jueves, 12 de junio de 2008

Trader Joe´s es un lugar felíz...


Hoy fuí de "grocery shopping" a Trader Joe´s. La razón principal que me inclina a caminar Marlborough Street a la izquierda, Mass Av a la derecha, y varias cuadras arriba hasta llegar a Boylston y, tras voltear a la izquierda por otras cuadras mas es que, valga la caminada, Trader Joe´s es un super con gente felíz y mucha comida orgánica.

Pero hoy sí me hicieron el día. Yo sólo iba por flores porque, amo, amo y cómo amo las flores. Llevo 3 días de haber regresado a Boston y no sabía porqué, despues de limpiar exhaustivamente mi departamento, cambiar el clóset de temporada y empacar los no-no´s en maletas para mandarlos al "storage room", pagar la lanísima que le debía a la compañía de luz y a Bank of America, seguía sintiendome inadecuada en mi casa.

Decidí cambiar la orientación de mi cuarto. Así que pasé medio día jodiendo mi espalda baja y probando la fuerza de mis bíceps ó tríceps ó esos músculos que te ayudan cuando hay que cargar, para voltear mi cuarto up side down. Y lo logré. Al final, despues de meter desde el colchón hasta el arreglito de la izquierda me acosté felíz en mi recién lavada colcha blanca y me quede observando la gente que pasaba por mi ventana con Jazz de fondo en mi Ipod y una copa de Riesling.

Y todo seguía igual solo que muy bien ordenadito, como le gusta a mi mentecita obsesiva que (por culpa indescutible de mi madre) no puede coexistir en un ambiente de desmadre físico.

Hasta que me dí cuenta; ¡claro! no hay ¡¡¡Flores!!! ¡¡¡Mis flores!!!! Sieeempre tengo flores y ahora los floreros están vacíos y deprimidos. Es eso, mi casa está triste porque falta lo que siempre hay: flores. Como un niño que desayuna chocomilk cada mañana y... de pronto, no hay chocomilk! Es obvio que el niño se sentirá totalmente desubicado aunque al principio no se explique porqué...

Entonces decidí caminar un poquito hacia Trader Joe´s porque, aparte de gustarme mucho, las astromelias de ahí son las que más duran y menos cuestan. Sin comparación con la corta duración de las de Shaw´s y el ridículo precio de las del Prudential.

Y pues Fernandita la poco compradorcita llegó al super. Y me acordé de todo lo que me falta, y lo mucho que me sobra, y lo que me hace daño que debo de tirar y reemplazar con lo muy orgánico de lo que se vende en Trader Joe´s.

Antes de llegar a la caja, saqué, objetivamente todo aquello que no me es estrictamente necesario, como cuando te peleas con tu miss de la primaria y le acabas dando la razón, sintiéndome felíz porque no sólo traigo mis best seller astromelias que duran 2 semanas (ó mas si les cambio el agua y les corto un poquito agregándo aspirina efervescente al agua) sino que hice un super digno de cualquier comparadora de precios entre la Comer y Chedraui (as yours truly).

"Hi, let me put these (refiriéndose a las astromelias) in a separate bag." Me dijo Luis, un negro bastante guapetón que no parecía gringo ni tantito, fuera del acento.

Pues mi rey Luis se avienta 3/4 de mi super cuando empiezo a buscar mi cartera en mi Epi St Jacques Long roja y me doy cuenta de que, ¡carajo! no traigo mi cartera... Ay Fernandita, not again!

"Stop it, stop it now" "I´m sorry, I forgot my wallet" Con la cara más perrito triste que pude imitar.

Pero mi rey Luis me dice con una sonrisota que me tranquilizó como si fuera mi papá "Not a problem, I´ll keep on ringing this while you go get your wallet".

Claro que corrí como loca hacia mi casa mientras mis taconcitos fake snakeskin fucsia con morado (¿quien se va al super con tacones? Ay fernandita... carajo...) me sacaban oootra ampolla.

Pero regresé felíz a Trader Joe´s y Luis estaba felíz de verme. Cual NO gringo no me mentó la madre y con toda la amabilidad del mundo me cobró mientras me dió mi bolsita del super tan ordenada como me encanta.

God Bless Trader Joe´s. Por eso me gusta ir al super a lugares felices donde sólo trabaja gente alivianada con camisas hawaianas y con actitud marihuana.

miércoles, 11 de junio de 2008

Otro, si, oootro blog creado solo con el necio afán de compartir... Espacio para describir lo menos complicado y la belleza de lo ordinario, ó al revés.